Además de realizar modificaciones en los platillos, también existen una serie de estrategias que permiten acercarnos al equilibrio. En este apartado se tienen en cuenta diversas consideraciones.
Incluso en los momentos mas difíciles en los que cualquier acción parezca imposible, ser consciente de la realidad, de alguna forma, nos ayuda a equilibrar la balanza. Por tanto, intenta siempre conocer las tensiones que se dan en cada circunstancia, empatiza con cada una de ellas y libérate para aportar una solución ecológica (buena para ti, para el entorno y para el planeta).
La primera opción para equilibrar puede ser poner más peso en los platillos extremos (compensar) o en el del centro (centrar). La elección depende de lo grande que sea el desequilibrio y la rapidez con la que se desee corregirlo.
En el desarrollo personal se trabaja mucho la rueda de la vida. Una vez la hemos realizado tenemos dos opciones: intentar que la rueda sea lo más redonda posible o enfocarnos en mejorar aquello que se nos da mejor. Ambas opciones son correctas y dan resultados. Ahora bien, la elección de cada una de ellas depende de las circunstancias de cada persona.
Aunque el equilibrio puede ser aparentemente la mejor opción en la mayoría de los casos, es posible que en algunos casos convenga mantener un cierto desequilibrio. La decisión la marca el sentido común y las tres rejas (verdad, utilidad y bondad).
Propuesta