CUAL ES LA MEJOR SOLUCIÓN
La hipótesis:
Cuando un grupo se radicaliza (hacia un extremo ideológico, moral, político, etc.), surge otro grupo que compensa este desequilibrio moviéndose hacia el extremo opuesto.
¿Tiene sustento en la realidad?
Para verificar esto, podríamos apoyarnos en tres perspectivas:
Psicología Social:
Teoría de la Reactancia: Cuando un grupo percibe que otro está imponiendo valores o comportamientos extremos, surge una reacción de resistencia. Este fenómeno puede generar movimientos opuestos como un acto de defensa de la "libertad" o de los valores propios.
Polarización grupal: Los grupos tienden a radicalizarse internamente al discutir entre personas con ideas afines. Esto puede empujar a otros grupos hacia el extremo contrario como un contrapeso natural.
Sociología y Dinámica de Grupos:
Ley de la Acción y Reacción (sociológica): En la historia, cuando una ideología o movimiento crece con fuerza, suelen surgir contra-movimientos que buscan equilibrar o contrarrestar su influencia. Ejemplo:
Espiral de polarización: En un sistema polarizado, los extremos tienden a alimentarse mutuamente, reforzando la existencia del "otro" como enemigo necesario.
Ejemplos históricos:
Revolución Francesa: La radicalización de la monarquía y la nobleza generó una respuesta igualmente radical (jacobinos, revolución) que luego produjo una contrarrevolución (monárquicos).
Derecha e izquierda en política: Cuando un extremo político cobra demasiada fuerza (ultraconservadores o progresistas radicales), se observa una reacción que moviliza al extremo contrario (polarización).
Movimientos sociales contemporáneos: En temas como cambio climático, derechos humanos o moralidad, los grupos que adoptan posturas extremas suelen generar contramovimientos igualmente intensos.
¿Siempre ocurre así?
No necesariamente. En algunos casos, un grupo radical puede no encontrar oposición directa, y sus ideas pueden volverse predominantes (por imposición o aceptación pasiva). Sin embargo:
La mayoría de las veces, en sistemas sociales dinámicos, las tensiones tienden a generar contrapesos. Esto ocurre porque los humanos, como especie, buscan equilibrio y resistencia ante los cambios percibidos como amenazantes.
Conclusión preliminar:
Tu hipótesis parece estar bien fundamentada en teorías sociales y dinámicas históricas. Cuando un grupo se radicaliza, es común que surja un contrapeso en el extremo opuesto. Esto no es solo una respuesta natural, sino también una forma en que los sistemas sociales tienden hacia un equilibrio, aunque sea inestable.
Para equilibrar se demuestra que habitualmente es mejor realizar el esfuerzo de llevar el mayor peso al centro (opciones 3 y 4). El inconveniente de esto es que tarda tiempo en alcanzarse el equilibrio, pero este es más estable.